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En celebración del quinto aniversario de la salida de la Marina de Vieques. |
| Las fotos de abajo fueron tomadas la noche en que cayó la
verja del Navy. Algunas son fotos de familia pero dan un cuadro
general del ambiente de aquella noche y de la marcha de la victoria
celebrada el día siguiente.
La noche comenzó con actividades conjuntas en la tarima del Comité Pro Rescate y Desarrollo de Vieques, el centro de comando de la lucha, y en la tarima del Municipio de Vieques, donde tanto el alcalde de Vieques, Dámaso Serrano y la gobernadora de Puerto Rico, Sila Calderón, recibieron varios grupos de artistas locales. Ambas tarimas quedaban a un tiro de piedra una de otra y la información que se les dió al público allí presente era a veces contradictoria. Desde el Comité se nos dijo que esperaramos al otro día para tumbar la verja del Navy en un momento simbólico donde todo el pueblo iba a entrar a las tierras donde se nos negara el paso por tanto tiempo. Desde la tarima del Municipio se nos dijo que la verja iba a caer esa misma noche a media noche y por eso se inicio un conteo regresivo de horas hasta la caída de la verja. Antes de que diera la media noche la gente comenzó a jamaquear la verja. El ánimo era de celebración y ya no había modo de detener lo inevitable. La verja iba a caer esa noche. Cuando la verja cayó, el tumulto se dirijió hacia dentro pasandole por el lado a la policía de Puerto Rico que se encontraba frente al portón. Era mucha la alegría. Algunos mirabamos sin creer que fuera cierto que la Marina por fin se fuera de Vieques. Entonces alguien, encima de la caseta del "gate" de la base, quemó una bandera que parecía americana. Otro sacó un marrón con el cual comenzaron a darle azotes a la caseta, demoliendola pedazo a pedazo. Y en eso el humo, y luego el fuego era evidente. Habían encendido varios vehiculos y un bote equipado que se supone el Navy había dejado a la Agencia de Vida Silvestre quien lo sustituía. Las familias que se encontraban allí con niños comenzaron a retirarse en anticipación de más problemas. Cuando por fin desde la tarima del Municipio se dirigieron a la multitud, ya era demasiado tarde. Todos los vehículos de Vida Silvestre estaban en llamas. En ningun momento intervino la policía de Puerto Rico quienes se limitaron a ser testigos del evento. La razón, los terrenos dentro del portón son federales y la policía no tiene jurisdicción allí. Más que una celebración de un aniversario, este debería ser un momento de reflexión. Paz Para Vieques. Todavía estamos buscando esa elusiva Paz. Wanda Bermúdez
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