Vieques, Isla Mía

Nostalgia de los Viequenses ausentes

Vieques, Isla Mía
por Luz Zavala

 

Vieques, isla mía
bello suelo donde nací,
hoy mi alma me reclama
regresar junto a tí.

Un día yo partí
hacia tierras muy lejanas,
dejando mi corazón
enterrado en tus entrañas.

Hoy mi cuerpo se estremece,
y mi corazón de amor late,
al recordar los bellos paisajes;
que en tí,mi isla,dejé.

Vieques,te llevo en mi corazón,
también en mi pensamiento,
y vivo con gran emoción
el dolor de tu recuerdo.

Mi alma con vehemencia te extraña,
Y me corre por las venas
el calor de tus playas
y el olor de tus arenas.

Añorando estoy el día
en que pueda regresar,
a tí,islita mía querida,
y tu suelo poder besar.

Cuando algún día tú sientas
mis pies tu suelo pisar,
temblarás de emoción al ver,
a otra de tus hijas regresar.
Me tomarás en tus brazos
y al arrullo de la brisa,
como una madre a su hija,me dormirás.

Oh,Vieques querido,
hoy de tí no me alejaría,
si tuviera que dejarte,
en tu suelo moriría.

Si al cielo cuando volara,
yo pudiera retornar,
a mi Dios le imploraría
que a tí, mi isla de Vieques,
me volviera a regresar.

Isla de mis amores,
capullo de mis flores,
te adornan tus palmares;
y al arrullo de las olas
se duermen tus mares.

La hospitalidad de tu gente
no se puede comparar.
La llevan en el alma.
¡Es algo excepcional!

Cuando en la penumbra
la luna se asoma,
y llena tus valles de claridad,
extasiada queda al contemplarte;
terruñito de amor y de bondad.

Los querubines desde el cielo,
miran con gran emoción,
tu belleza porque saben
que tienes gran bendición.

Isla de vieques,
nadie te podrá destruír,
pues tienes al Dios supremo
que está cuidando de tí.

Si la muerte algún día
me impidiera regresar,
mi alma caería en gotas de lluvia,
para tu suelo regar.

 

 

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